Encuentran una mesa sola, separada de las demás, y dedican un poco de tiempo para la conversación -trivialidades, nimiedades de la vida.-
El clima era fresco, a el le parecía perfecto, a ella algo frío pero no importaba, están sentados uno junto al otro y ella se refugia en el calor que emana del abrazo.
La luna era llena, deslumbrante y se levantaba ostentosa en el cielo; de esas que convierten cualquier momento en el adecuado, de esas que casi te hipnotizan.
Sus miradas se cruzan unos segundos y expresaron en silencio mas que las palabras; tal vez se encontraron bajo el hechizo de la luna
- silencio -
Ella acaricia el rostro de él, con la mayor de las ternuras, mientras lo observa con dulzura.
El recibe todo el cariño que destilan sus manos, mientras cierra los ojos un momento.
Ella acaricia el rostro de él, con la mayor de las ternuras, mientras lo observa con dulzura.
El recibe todo el cariño que destilan sus manos, mientras cierra los ojos un momento.
Ella: -En que pensás?
El: -En nada... no pensaba; mas bien, me estaba perdiendo...
Ella: -Te estabas perdiendo que?
El: -No QUE... mas bien, Me estaba perdiendo EN... (En tus caricias, pensó...)
Ella: -Quedate así un momento...
El: -En nada... no pensaba; mas bien, me estaba perdiendo...
Ella: -Te estabas perdiendo que?
El: -No QUE... mas bien, Me estaba perdiendo EN... (En tus caricias, pensó...)
Ella: -Quedate así un momento...


